domingo, 15 de abril de 2007
sábado, 14 de abril de 2007
lunes, 9 de abril de 2007
domingo, 8 de abril de 2007
"El juicio de Judas"
La entusiasta comunidad hispano/migrante de Brockport presento el drama: "El juicio de Judas". Con al rededor de treinta actores y actrices, que estuvieron preparando durante semanas de intensos ensayos, el Viernes Santo la puesta en escena del drama inspiro a la comunidad para celebrar con gozo la fiesta de Pascua. Felicidades a P. Alejandro Berroa y a cada una y cada uno de los y las integrantes del equipo.Pronto tendremos fotos de la presentacion.
lunes, 2 de abril de 2007
sábado, 31 de marzo de 2007
corpus...meum
Los productos del campo, en los Estados Unidos, son baratos, porque son cosechados y procesados por manos “ilegales”. Vegetales y frutas no pueden ser cosechadas con maquinaria, requieren manos cuidadosas que las recojan. El cuidado de las granjas productoras de carne de pollo y los establos lecheros, demandan también mano de obra “ilegal”. Hay que decir, en fidelidad a lo real, que ningún trabajador norteamericano tiene interés por ocuparse en el campo.La población norteamericana tiene acceso a estos alimentos a bajo costo. Los agro-negocios obtienen jugosas utilidades, no así los pequeños agricultores de los condados. El último eslabón es la mano de obra migrante: Una fuerza de trabajo barata, sin protecciones legales, sin experiencia organizativa y sin estructuras de apoyo. Es la clave para mantener precios bajos en el costo de los productos.
Nadie que va al supermercado a comprar estos alimentos, piensa en la energía corporal y el desgaste físico de las personas que levantan las cosechas. Sus historias no contadas ni escuchadas, recrean los elementos teológicos que las lecturas de la fiesta del corpus elaboraron para captar la dimensión salvífica de aquel cuerpo entregado y aquella sangre derramada.
El tiempo útil de una persona que trabaja en el campo, es bastante corto. Si asumimos que la población que trabaja en el campo es todavia muy joven, su vida útil no pasa más de los 20 años. Uno encuentra personas con problemas de salud prematuros, provocados por el ritmo y el tipo de trabajo. Quien se integra al trabajo agrícola con mas de 20 años de edad, esta convencido/a que trabajando duro podrá ahorrar una buena suma de dinero. Así encontramos migrantes haciendo jornadas de 10 y 15 horas diarias, sin el tiempo apropiado para su recuperación. Además de los diferentes compuestos químicos que se utilizan en el proceso del cultivo. Sin mencionar la alta carga de stress que sobrelleva una persona migrante, dado su estatus migratorio y el choque cultural. No queda tiempo para el desarrollo personal en otras áreas: Ni pensar en el estudio, tampoco en la participación comunitaria, tal vez algo de diversión y no siempre la más sana.
Se trata, simplemente, de un sistema que absorbe una mano de obra excluida en los países pobres, prisioneros de la globalización. Estos hombres y mujeres saben trabajar el campo, poseen una sensibilidad arquetípica en el contacto con la tierra y los animales, trabajan con buen animo…pero no tienen ni la menor idea de cómo su trabajo, dentro de un ciclo de injusticia y explotación, esta dando vida a millones de personas.
Su esfuerzo físico-corporal-emocional cotidiano, no es solo para que su familia tenga vida. Su cuerpo cotidianamente entregado hace posible la vida de un país de primer mundo, que prácticamente ha olvidado como se cosechan los productos del campo…pero no puede vivir sin ellos.
“Trabajamos de sol a sol, hacemos los trabajos mas pesados y riesgosos. Tenemos que trabajar los siete días de la semana…solo para sobrevivir. Somos los mas vulnerables…viviendo siempre con el miedo de ser detenidos por la policía o por migración”, dice Antonio.
En una situación social muy semejante, Jesús tomo un poco de pan y un poco de vino y los transformo en señal de su entrega. Al considerar los 12 millones de personas “ilegales” haciendo los trabajos que mas desgaste físico exigen en USA, recuerdo aquella oración que en silencio repetía Don Oscar Romero, después de la consagración del pan y del vino en la eucaristía: “Que este cuerpo entregado y esta sangre derramada sean estimulo para que también nosotros entreguemos nuestras vidas para que sea posible el reino de hermanos.”
replicando la tri-unidad.
Los mejores apóstoles son quienes crean redes de comunión donde llegan. El poder hacerlono tiene mucho que ver con la preparación “profesional”, tiene mas que ver con el dejarse llevar por el Espíritu (Carta a los Romanos).
Los Santos Padres decían que la tri-unidad del Dios vivo mantiene una relación de perijoresis, es decir cada persona afirma gratuitamente a la otra en su identidad y su diferencia y en la medida en que asegura la identidad y la diferencia de la otra se afirma a si misma en su propia riqueza. No habría negación de la otra persona, al afirmarse a si misma...es amando a la otra como se es plenamente mas si mismo/a. Mutua relación entre personas que hacen la unidad en la pluralidad.
Jesús y sus discípulos creían que este estilo de vida puede ser replicado. Por eso los creyentes se consideraban a si mismos como enviados a crear redes de discípulos. Cuando se habla de enseñar, no se esta tratando de transmitir verbalmente una doctrina, sino aprender-haciendo aquel estilo de relaciones que el Dios-tri-unidad vive. “Vayan y hagan discípulos…bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
El Deuteronomio cree que el pueblo pasó por experiencias históricas que le permitieron “descubrir” la presencia de su Dios durante eventos históricos. El Dios bíblico es un Dios que se revela en el caminar de su pueblo, en las relaciones interpersonales se sus integrantes, en las acciones y pasos de crecimiento decididos y realizados en cada etapa de la vida de personas y del pueblo.
Las corrientes migratorias hacen que las personas agudicen sus capacidades para crear nuevas relaciones. Por eso en este fenómeno social no es difícil encontrar hombres y mujeres que continúan tejiendo una red de fraternidad. Gente que capta el paso del Dios vivo en sus propias vidas, en los sucesos de sus comunidades, en las tentativas de los pobres.
Moverse, en la dinámica social de la migración, no es una experiencia que viene por opción sino que son las circunstancias las que forzan a las personas. En un momento dado, la vida de la persona migrante, se desplaza en un movimiento critico de identidad-diversidad. Se es uno y se es a la vez varios, algo permanece de lo propio, pero a la vez se siente la necesidad de acoger e integrar en si mismo algo que no era mío. Asi la persona migrante se vuelve imagen del Dios triunidad, el Dios que es uno en tres personas.
Por eso me parece que la experiencia migrante es portadora de vida: Ninguna persona posee un conocimiento teórico para vivir la vida migrante. Cada persona lo va aprendiendo en el compartir
con otros compañeros y compañeras de camino. Existe un proceso de “hacerse a este estilo de vida”, uno lo recorre dejándose contagiar y valiéndose de la experiencia de otros. No tienes a tu familia, ni tu gente, ahora vives gracias a nuevas relaciones. No quisieras depender, pero no te queda más que depender de personas que actúan como discípulas.
Por supuesto que esa red de relaciones es tan fragil, como su tiempo de nacimiento. Se trata de
encuentros y enlaces para sobrevivir. Con todo lo fragil que puedan ser estas redes, cuando hay gentes migrantes en la corriente del Espiritu, en torno a ellas o con ocasión de su actitud y disponibilidad se desarrolla una experiencia de grupo, de comunidad singular: Se vive una actitud de asombro ante quien es distinto/a, se cultiva el intercambio respetuoso, se celebra la
diversidad de estilos y costumbres y se comparte con humildad y gozo lo que a uno/a le identificaen su singularidad personal o cultural. Es el encuentro de los multiples rostros del Dios triuno
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